El P. Gregorio Esquíbel, micrófono y copa vacía en mano, en el momento de dirigir las palabras de clausura de la XXV Escuela de Verano "San Viator", palabras que puedes leer a continuación. |
EL GENOMA DEL EDUCADOR VIATORIANO
CLAUSURA
Tras estos
días de convivencia, aprendizaje y maduración de nuestro ser educadores
Viatorianos, me corresponde una tarea especial: cerrar la puerta de este
encuentro y abrir la ventana con vistas al horizonte ilusionante del futuro.
Supongo
que estamos de acuerdo en que la enseñanza no se puede limitar a transmitir
conocimientos, habilidades y hábitos para que sean asimilados por el alumnado,
sino que al mismo tiempo ha de ser un medio importante de formación de la
personalidad con una determinada ideología, asentada en los valores
humano-cristianos y motivada por condiciones morales que hagan crecer a la
persona en libertad.
Para ello,
el genoma del educador Viatoriano ha de incluir en su ADN algunos cromosomas o rasgos
fundamentales, tales como:
·
Un
profundo conocimiento científico y metodológico, · Un alto nivel ideológico humanista-cristiano,
· Una conciencia clara de su labor y misión,
· Una amplia capacidad perceptiva para penetrar en el mundo interno de sus alumnos que le permita conocer al grupo y a sus integrantes,
· Una aptitud comunicativa para establecer las mejores relaciones sobre la base del respeto mutuo y la comprensión;
· Una autoridad que sin ser impositiva, logre un equilibrio entre la exigencia, justicia y benevolencia;
· Un enfoque optimista hacia la educación de los alumnos y alumnas,
· Un prestigio positivo ante el colectivo de profesores y educandos.
Además, el
educador viatoriano debe ser portador de unos genes fundamentales:
·
tener
un gran sentido humano de justicia y a la vez de firmeza para no caer en
sensiblerías; · ser capaz de concienciarse con rapidez de los problemas que afrontan sus alumnos
· ser el educador respetado pero al mismo tiempo amigo con quien se pueda analizar cualquier situación.
· ser creativo al planificar y organizar las actividades en las que deben prevalecer, entre otras cosas, el inculcar los valores necesarios para mejorar nuestra sociedad, tales como: responsabilidad, humanidad, solidaridad, servicio, justicia, verdad y paz;
· intervenir en los problemas de convivencia escolar y en todos los factores que influyen en el aprendizaje de sus estudiantes.
Que la luz y la energía recibida en
este encuentro celebrativo de nuestras bodas de plata como Escuela de Verano,
nos trasciendan y seamos capaces de transmitirlas en nuestras comunidades
educativas.
Doy por concluido este XXV encuentro de
la Escuela de Verano viatoriana. Muchas gracias a todos por vuestra presencia y
colaboración, y feliz regreso a vuestros hogares.
Gregorio Esquibel,
Viator
Superior
provincial